Los últimos años han sido difíciles para CarMax (NYSE: KMX), el mayor minorista de autos usados en Estados Unidos. Todo, desde reportes de clientes sobre la baja calidad de los vehículos hasta la intensa competencia de la nueva empresa exclusivamente digital Carvana (NYSE: CVNA), ha perjudicado a CarMax.
Las acciones de la compañía han caído un 71 % en los últimos cinco años, en comparación con un aumento del 56 % para Carvana y una ganancia del 121 % para AutoNation (NYSE: AN), otro competidor importante.
Existen algunos factores económicos que han afectado a todos los actores del sector. Entre ellos se incluyen el aumento de las tasas de interés en 2022 y 2023, que incrementó el costo de los vehículos para entre el 35 % y el 40 % de los consumidores que compran a crédito. Asimismo, la inflación, que se ha mantenido por encima del 2 % desde 2021, ha elevado los costos para los concesionarios de automóviles, obligándolos a subir los precios de los vehículos.
CarMax señala que todos los compradores de autos, salvo los de mayor solvencia crediticia, se están viendo afectados por los altos precios y las cuotas de los préstamos. El pago mensual promedio por un auto usado fue de $532 dólares el año pasado, según Experian.
Algunos compradores se quejan de que los precios de CarMax superan incluso los de autos nuevos. El minorista está intentando mitigar estas quejas ofreciendo vehículos más antiguos y con mayor kilometraje que tienen un costo inferior al de los autos más nuevos. Los vehículos más antiguos representan aproximadamente el 35 % del inventario de CarMax, frente a menos del 20 % de hace 10 a 15 años.
Carvana representa una fuerte competencia
Carvana, fundada en 2012, tiene una ventaja frente a CarMax para los usuarios que prefieren hacer compras en línea. Permite a los clientes comprar, financiar y entregar su vehículo usado como parte de pago, todo ello de forma totalmente en línea. Ofrece entrega a domicilio, devoluciones en siete días y un amplio catálogo en línea.
Con frecuencia ofrece mejores precios por vehículos usados que los concesionarios físicos. Esto se debe a menores costos operativos en comparación con los concesionarios tradicionales. Además, Carvana ofrece opciones de financiamiento más accesibles para quienes tienen un historial crediticio imperfecto. Carvana casi ha superado a CarMax en el número de vehículos vendidos por trimestre.
CarMax no se queda atrás. Cuenta con una estrategia de ventas «omnicanal», que permite a los clientes comprar en un concesionario o en línea. Sin embargo, su objetivo es generar una mayor parte de sus ventas a través de la web.
Recientemente contrató a un nuevo CEO para impulsar su plataforma de ventas en línea y reducir costos en la adquisición y reacondicionamiento de autos usados para la venta. Se trata de Keith Barr, quien anteriormente fue director ejecutivo de InterContinental Hotels Group (NYSE: IHG).
No tiene experiencia en la industria automotriz, pero es un experto en temas digitales y del consumidor, según The Wall Street Journal. Bajo su liderazgo, IHG creó un nuevo sistema global de reservas y una aplicación móvil para sus 6,800 hoteles.
Tiene trabajo por delante en CarMax. Sus ingresos cayeron un 1.8 % en el año finalizado el 28 de febrero, y las ganancias descendieron un 51 %.
Sin embargo, el analista de Morningstar, David Whiston, no ha perdido la confianza en la compañía. Su «enfoque en la satisfacción del cliente, combinado con ventajas de escala, una amplia selección de inventario y extensos datos de precios, crea una estrecha ventaja competitiva», escribió. Esto significa que espera que el retorno sobre el capital de CarMax supere su costo de capital durante los próximos 10 años.
Por lo tanto, es posible que pronto CarMax vuelva a poner en marcha sus motores.
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