Desde hace aproximadamente una década, Delta Air Lines (NYSE: DAL) se ha mantenido como la aerolínea número uno de EE. UU. en términos de desempeño financiero y servicio al cliente.
Su avanzada estrategia de asientos premium en las distintas secciones de sus aviones, su sólido programa de fidelización de pasajeros (SkyMiles) y el hecho de contar con su propia refinería de combustible la distinguen de sus competidores. Las acciones de Delta han cosechado los frutos de estas ventajas, especialmente en los últimos años, al generar una rentabilidad total anualizada del 26 % durante el último año y del 35 % en los últimos tres años.
Pero los últimos tres meses no han sido tan favorables para la acción, que se ha visto afectada por el fuerte aumento de los precios del combustible, al igual que las de sus competidores. Cabe señalar que estos últimos han tenido un desempeño aún peor. La caída del 8 % de las acciones de Delta durante ese período contrasta con el descenso del 13 % de United Airlines (NASDAQ: UAL) y el desplome del 19 % de American Airlines (NASDAQ: AAL).
En cuanto a los precios del combustible para aviones, se han disparado un 95 % durante el último año, hasta alcanzar los $4.74 dólares por galón, debido a la guerra con Irán, que ha reducido la oferta. Esto llevó a Delta a recortar sus previsiones de ganancias este mes. Ahora proyecta ganancias por acción para todo el año de entre $5.10 y $5.60, frente a su estimación anterior de entre $6.50 y $7.50. Además, prevé un flujo de caja libre de $2.5 mil millones de dólares, por debajo de los $3 mil millones a $4 mil millones estimados anteriormente.
Dos cifras ilustran claramente la magnitud del desafío que enfrenta Delta: la empresa espera que sus costos de combustible aumenten $6 mil millones este año, frente a una utilidad antes de impuestos de $4.5 mil millones. Houston, tenemos un problema, como dice la famosa expresión.
Pasajeros de altos ingresos
Aun así, existen razones por las que las acciones de Delta están superando el desempeño de las de sus competidores. Para empezar, el 40 % de los hogares estadounidenses con mayores ingresos representa la mayor parte de la base de clientes de Delta, y el aumento de los precios no les impide seguir viajando en avión, según Ed Bastian, director ejecutivo de Delta. «Esa demanda es evidente tanto en los viajes de placer como en los de negocios y en todas las clases de servicio».
Los ingresos de Delta provenientes de pasajeros premium aumentaron un 18 % interanual en el tercer trimestre, mientras que las ventas de la cabina principal crecieron un 12 %. Los ingresos totales aumentaron un 16 %, hasta alcanzar un récord para el tercer trimestre de $17.6 mil millones.
La aerolínea también se beneficia de contar con su propia refinería. Esto le proporciona cierta previsibilidad sobre los precios de su propio combustible y le permite vender parte de sus existencias a empresas del sector energético.
Todo ello generó ingresos por $2.6 mil millones en el tercer trimestre (el 15 % del total de Delta), lo que representa un aumento del 76 % frente al mismo período del año anterior. Delta espera que la refinería le permita ahorrar 40 centavos de dólar por galón de combustible en el cuarto trimestre. Esto representa el 8 % del precio actual. El combustible representó el 23 % de los gastos operativos totales en el tercer trimestre. Por lo tanto, el ahorro sería considerable.
El sello distintivo de Delta
El enfoque en los pasajeros premium ha sido el sello distintivo de Delta durante los últimos 15 años. «La estrategia de segmentación de Delta en cinco clases de servicio la distingue de sus competidores», escribió Nicolas Owens, analista de Morningstar, en un comentario.
«Ofrece a los clientes más opciones para pagar un precio adicional por experiencias premium (ya sea con millas, dinero o mediante su categoría en el programa de viajero frecuente) y brinda a la aerolínea más oportunidades de monetizar sus inversiones de capital».
Sin embargo, los competidores de Delta están comenzando a igualar sus opciones premium, que también incluyen salas VIP en los aeropuertos. Por lo tanto, es probable que la ventaja competitiva de Delta se reduzca.
No obstante, su alianza de fidelización con American Express está generando importantes flujos de efectivo para Delta. La empresa espera que los pagos de Amex superen los $9 mil millones este año, un 10 % más que en 2025.
Puede que Delta no vaya a llegar a la luna, pero tampoco parece probable que se estrelle.
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